Los juegos de palabras asoman de nuevo
Los lectores habituales reconocerán mi gusto por los juegos de palabras interesantes en este espacio siempre que se presenta la oportunidad.
Gracias por consentirme una vez más.
Incluso habrá un “paréntesis” de regalo, porque la semana pasada no tuve espacio para incluir otro dato curioso que entra en esta categoría, y odio dejar pasar una curiosidad jugosa.
La hija desafiante de un cliente
Esta comienza con un cliente de coaching que me estaba contando una historia personal (como suelen hacer los clientes) sobre su hija.
La joven se estaba mostrando desafiante, y cada uno se mantuvo firme en su postura. Le ahorraré los detalles de lo que pasó por razones de privacidad y porque todavía es un trabajo en curso (¿qué no lo es?).
Digamos simplemente que su actitud desafiante se convirtió en el centro de nuestra conversación.
Fue curioso, porque durante nuestra llamada anterior, antes de una breve pausa de verano, él estaba contento con algunos de los avances que había logrado en su relación con ella.
Incluso le había dado algunas ideas para permitirle elegir la forma en que participaba en ciertos proyectos familiares, en lugar de que papá la orientara en las direcciones que él prefería.
El juego de la traducción
Ninguno de los dos usó realmente la palabra “desafiante” (en inglés, “defiant”), pero sin duda era un adjetivo que podría haberse aplicado a lo que me estaba contando.
Unos días después, cuando surgió la palabra “defiant”, nada menos que durante la grabación de una meditación, sonó una campana en mi cabeza (me refiero aquí a una campana figurada, no a la que puso fin a la meditación).
Pensé en la palabra inglesa “defy” (desafiar) y en una palabra francesa cercana y relacionada, “défi”.
La traducción al inglés de la palabra “défi” es “challenge” (reto).
Ding, ding, ding.
Si el desafiante lo desafía….
Entonces, ¿cómo debería reaccionar cuando alguien desafiante le plantea un reto?
Inspirado en la idea de “combatir el fuego con fuego”, mi conclusión es plantearle un reto a cambio.
Ni siquiera está tan lejos de lo que le había sugerido explorar con ella hace un tiempo: dejar que ella eligiera su propia manera de participar.
Quizá lo único que necesitamos es añadirle un poco de reto, para animarla no solo a apropiarse de ello, sino también a aprovecharlo al máximo y superarse a sí misma.
Paréntesis sobre traducción
La semana pasada, en Stuck in the Mud? Don’t Wait for “MayDay”, me dolió no tener espacio para incluir algunas “curiosidades bilingües” más.
¿Sabía que “MayDay” en realidad viene del francés “M’aider” (más o menos “ayúdenme”)?
Del mismo modo, el término “Pan Pan”, que también apareció la semana pasada, viene del francés “panne”, que es más o menos una “avería”, por ejemplo, la del auto (“mon auto est en panne”, mi auto está averiado).
Me quito el sombrero ante los creativos que pensaron que el “pan” de Pan Pan se refería a estar en la sartén (“pan” en inglés) justo antes de caer al fuego del “MayDay”.
Fin del paréntesis.
¿Qué quieren los desafiantes?
Volvamos al tema que nos ocupa, es decir, encontrar maneras adecuadas de manejar a los miembros de la familia que se muestran desafiantes.
En primer lugar, quizá valga la pena tomarse un momento para recordar cómo habríamos manejado ciertas situaciones cuando teníamos su edad.
Esta primavera, cuando muchas personas vieron a jóvenes adultos regresar a casa de forma inesperada, muchos vivimos una situación que tuvo aspectos positivos y negativos.
Cuando mi esposa no estaba muy contenta con las reacciones de nuestros dos universitarios confinados en casa, enseguida le recordé que si a mí me hubieran obligado a volver a casa a su edad, quizá también habría estado un poco malhumorado.
Estoy impresionado. Por favor, continúe.
Les he contado a todos los que quieran escucharme lo impresionado que estoy con los jóvenes de hoy. Tengo esperanza en el futuro de nuestro mundo, en gran parte porque tengo fe en que nuestros jóvenes harán un mejor trabajo que quienes dirigen las cosas ahora.
Para quienes estén de acuerdo y tengan la suerte de tener jóvenes adultos en su familia, creo que deberían compartir ese sentimiento con ellos.
“Estoy impresionado” es algo que a la mayoría de las personas le gusta escuchar.
“Por favor, continúe” impresionándome podría ser justo el tipo de reto que los mantenga avanzando.
Parece algo que vale la pena intentar, y es claramente una situación en la que todos ganan.
Y sin duda es mejor que intentar lidiar con una actitud desafiante constante.
Hay energía en la actitud desafiante y, si puede aprovecharla como un experto en artes marciales, quizá incluso pueda hacer que trabaje a su favor.

