El tema de la alineación familiar es muy importante para mí, y lo ha sido desde hace algunos años, probablemente desde la primera vez que oí hablar de él.
La alineación familiar puede significar cosas diferentes para distintas personas, pero en los ámbitos de la empresa familiar, el legado familiar y el patrimonio familiar, parece ser cada vez más común, y se reconoce como cada vez más importante.
La primera vez que abordé este tema, el año pasado, no solo escribí una entrada de blog: creé todo un “libro blanco”. Sin embargo, como ese término no me gusta mucho, al mío lo llamé “Guía de inicio rápido”. Enlace aquí: Alineación familiar: qué ES, por qué la NECESITA, cómo construirla.
Parte de lo que motivó esta entrada ahora es mi reciente interés por el tema de la gobernanza familiar. Bueno, en realidad no es un interés reciente por ese tema, sino más bien una nueva apreciación por la palabra gobernanza, sobre todo cuando se aplica a las familias.
En enero, mi entrada “Gobernanza familiar, ¡aaah!” relataba cómo había llegado a hacer las paces con mi rechazo a la “palabra con G”, gracias a la exposición repetida a ella desde lugares cada vez más respetados.
Colaboración y liderazgo
Más o menos al mismo tiempo, leí el libro “The Collaborative Leader”, y se me encendió otro foco. En ese libro, los autores McDermott y Hall hablan de dos palabras que parecen tener una relación simbiótica (son mis palabras, no las de ellos).
Explicaban que las palabras “colaborativo” y “líder” son en realidad muy difíciles de separar, porque una casi siempre se usa para describir a la otra. Hay, por así decirlo, una naturaleza implícita de cada una dentro de la otra. (De nuevo, son mis torpes palabras, no las de ellos.)
Colaborar requiere liderazgo, y liderar requiere colaboración.
Mmm, interesante, pensé. Me pregunto si se me ocurren otros pares de palabras así.
Alineación y gobernanza
Así que, naturalmente, mis pensamientos me llevaron a la alineación y la gobernanza, dos palabras mucho menos comunes, lo admito.
Mi razonamiento es el siguiente. Si quiere alinear a su familia, esta tiene que ser gobernable, y si quiere gobernar a su familia, esta tiene que estar alineada.
Si realmente quiere encontrarles fallas a mis argumentos, sin duda puede hacerlo, y quizás no solo pequeñas fallas, pero tenga paciencia conmigo. Y acordemos adoptar una perspectiva de 2017, no de 1987 ni de 1957.
Así como han evolucionado las definiciones de colaboración y liderazgo, también lo han hecho las de alineación y gobernanza.
Poner a todos en fila
Hace décadas, tener a todos en su familia “en fila” tenía un significado diferente, probablemente mucho más autocrático y “de arriba hacia abajo”. Creo que todos podemos estar de acuerdo en que esa época ya pasó.
De la misma manera que los líderes de hoy necesitan ser colaborativos y la colaboración necesita liderazgo, las estructuras de gobernanza actuales funcionan mejor en situaciones donde hay alineación.
Parece que esto sería cierto en cualquier situación, no solo en los ámbitos de la gobernanza familiar y la alineación familiar.
¿Por dónde empezar?
La buena noticia con estos pares de palabras es que, para ponerse en marcha, puede empezar a trabajar en la que más le resuene. Si quiere ayudar a alguien con su capacidad de liderar, pero esa persona no se ve realmente como líder, puede trabajar en su colaboración. Y viceversa.
Si tiene aversión a la gobernanza familiar, puede trabajar en la alineación familiar, y a quienes piensan que la alineación familiar es demasiado “sentimental”, tal vez pueda convencerlos de trabajar en la gobernanza familiar.
¿Se siente con suerte?
Si tiene suerte, su familia (o las familias con las que trabaja) tendrá automáticamente líderes a quienes les encanta colaborar y personas que “entienden” la gobernanza y se alinean con facilidad.
La mayoría de las personas no tienen tanta suerte. La mayoría necesita trabajar en estas cosas.
Mi expresión favorita al respecto es: “Las cosas no suceden por sí solas”.
Algunas de las palabras de moda que escucho y que me gustan sobre este tema son las siguientes:
- Deliberado
- Intencional
- Con propósito
Recuerde que su legado proviene tanto de las personas como de los activos, y que su patrimonio y su legado no se preservarán por sí solos.
