Su respuesta es su responsabilidad
La entrada de esta semana es un poco más filosófica que práctica. Aunque, claro, algunas personas pensarán que eso es lo normal en mí.
Voy a compartir algunas reflexiones sobre temas relacionados con las responsabilidades de cada uno en una familia empresaria.
Llevo un tiempo pensando en este texto, tengo muchas ideas dando vueltas y me llegan desde distintos lugares, así que empecemos.
Su responsabilidad
La primera vez que me surgió este tema fue hace unos años, al leer sobre algunos miembros de una familia que esperaban cosechar los beneficios de formar parte de una empresa familiar, pero que no necesariamente se daban cuenta de que la moneda tenía otra cara.
Esa otra cara, por supuesto, es la responsabilidad, porque uno no debería esperar recibir todo lo positivo sin aportar nada.
Lamentablemente, así como hay miembros de la nueva generación que esperan algo a cambio de nada, hay igual cantidad de casos en los que los padres tampoco intentaron nunca inculcarles ese sentido de responsabilidad.
Responda, no reaccione
También he escrito sobre cómo trabajo en mi capacidad personal de ir más despacio y “responder” a una situación o comentario, en lugar de disparar sin pensar con una “reacción”.
De hecho, estoy esperando a que alguien me pida “mi reacción” ante algo para poder contestarle que prefiero no compartir mi reacción, sino tomarme un momento para reflexionar y así darle, en cambio, “mi respuesta”.
Response + Ability = Responsibility
Yendo más allá, hace poco vi un video en LinkedIn en el que un conferencista explicaba que cada persona debería sentirse obligada a responder a las situaciones lo mejor que pueda (en inglés, “response”, respuesta, y “ability”, capacidad, forman juntas “responsibility”, responsabilidad).
El hombre contó que él y su esposa habían acogido a varios niños con discapacidades físicas en adopción temporal porque “podían hacerlo”, así que sentían que era su responsabilidad.
Aunque aplaudo a personas así, creo que son realmente muy escasas, y sé que si sugiriera que todos llegáramos tan lejos, probablemente “perdería” a muchos de ustedes.
Strengths Finder
Soy un gran admirador de la herramienta Strengthsfinder, en la que uno responde una breve encuesta y luego le indica sus cinco mayores fortalezas.
La he completado un par de veces, con algunos años de diferencia, y la fortaleza de la “responsabilidad” apareció entre mis cinco principales en ambas ocasiones.
Para mí, hacer lo que hay que hacer, sobre todo cuando uno dijo que lo haría, no es algo negociable.
Mi respuesta
Así que volvamos al título de esta entrada y profundicemos un poco más en la parte de “mi respuesta”.
El escenario concreto que tengo en mente es uno que la mayoría hemos visto antes, y si usted forma parte de una empresa familiar o trabaja con familias empresarias, probablemente también le resulte bastante conocido.
Algunos miembros de una familia que trabajan juntos están en una reunión, o simplemente conversando, cuando a uno de ellos algo lo detona y “explota” contra el otro.
Lo que sucede a continuación puede definir cómo saldrá todo.
¿Cuál es mi parte en esto?
Sería muy fácil “reaccionar” de la misma forma de siempre, lo que probablemente aumentaría el nivel de ansiedad y empeoraría las cosas.
Lo que sugiero aquí, en cambio, es que en lugar de compartir nuestra reacción, respiremos hondo un par de veces y compartamos una respuesta.
Esa simple pausa, combinada con una pregunta reflexiva como “¿cuál es mi parte en esto?”, puede cambiar el rumbo que parecía estar tomando este intercambio.
Es más fácil culpar a los demás
Es cierto que es más fácil culpar a la otra persona de todo lo que ha salido mal en una relación.
Pero si quiere cambiar cómo resultarán las cosas de aquí en adelante, sabe que en realidad solo hay una persona a la que realmente puede cambiar, ¿verdad?
Cada uno de nosotros es responsable de sus propias respuestas.
Podemos simplemente reaccionar como siempre, y las cosas probablemente seguirán por el mismo camino.
O podemos tratar de abstenernos de reacciones rápidas y ofrecer, en cambio, una respuesta más apropiada
Mi forma favorita de recordar esta distinción clave viene de la medicina.
Cuando el médico dice que usted está teniendo una “reacción”, nunca es bueno.
Cuando usted empieza a “responder” a un tratamiento, suele ser buena señal.
