Cuestiones de discernimiento en la empresa familiar
Discernimiento: sustantivo
- La capacidad de juzgar bien
- Percepción en ausencia de juicio con el fin de obtener dirección y comprensión espirituales (en contextos cristianos)
El blog de esta semana está patrocinado por la palabra “discernimiento”.
Bueno, eso no es literalmente cierto, ya que este blog no tiene patrocinadores. Quizá solo tuve un pequeño recuerdo de Sesame Street (Plaza Sésamo) y debí haber dicho que “le llega gracias a la letra D”.
Llevo un archivo de ideas para el blog y cada par de meses armo un calendario de temas. Es la primera vez que anoto mi idea de tema con una sola palabra, es decir, discernimiento.
Bowen Family Systems, conferencia de primavera de 2017
El discernimiento apareció por primera vez en mi radar hace más de un año, en Washington D. C., en la conferencia de primavera del Bowen Center.
La teoría de Murray Bowen tiene ocho conceptos, pero el que él llamó “diferenciación del self” es a la vez el “más grande” y el que a la gente más le cuesta comprender de verdad.
Algunos seguidores de Bowen, entre ellos yo, solemos explicárselo a los recién llegados como “madurez emocional”.
Sin embargo, en esta conferencia algunos ponentes propusieron en su lugar la palabra “discernimiento”.
Mmmm, quizá habían dado con algo. Pero también me pregunto si la mayoría de las personas “entiende” el discernimiento desde el principio.
(Vea: A Systematic Business Family? para leer mi blog sobre ese evento).
Definiciones
Comencé esta publicación con la definición que obtuve cuando busqué “discernment” en Google, y me pareció a la vez suficiente e interesante.
“La capacidad de juzgar bien” es un gran comienzo para entender a qué me refiero, y siento que también encaja con lo de la “madurez emocional”.
La número 2, “Percepción en ausencia de juicio”, casi me desconcertó al principio, pero luego me hizo recordar mi publicación “Judgement, Not Judgement” de 2016.
El mensaje principal allí era que tener buen juicio es loable, pero ser “criticón” no lo es.
Los ángulos espiritual y cristiano también me intrigaron.
Preguntas para ayudar a entender el discernimiento
Para entender bien el discernimiento y cómo se aplica a las familias empresarias, veamos algunas preguntas básicas y examinémoslas desde el ángulo del discernimiento.
Comenzaré con preguntas que requieren poco discernimiento y luego pasaré a las que exigen niveles cada vez más altos.
– Preguntas de “QUÉ”
Preguntar “¿En qué negocio estamos?” o “¿En qué mercados deberíamos buscar entrar?” es sencillo y relativamente directo para cualquier empresa.
También es necesario plantearse estas preguntas de vez en cuando.
Requieren buen sentido de los negocios, pero no necesariamente mucho discernimiento.
– Preguntas de “QUIÉN”
Luego están las preguntas sobre las personas, como “¿A quién deberíamos contratar?” y, con el tiempo, “¿Quién debería tomar el mando cuando papá se jubile?”
Aquí la necesidad de discernimiento sube un poco.
¡Y, de una manera algo “meta”, estamos juzgando a las personas por su juicio!
Una vez que se entra en preguntas sobre personas, las cosas suelen complicarse un poco, y a menudo se necesita madurez emocional para tomar las decisiones correctas.
– Preguntas de “CUÁNDO”
Esas preguntas de “Quién” pueden ser difíciles, pero también lo son las relacionadas con el momento oportuno, como “¿Cuándo deberíamos empezar a trabajar en la sucesión?” y “¿Cuándo deberíamos empezar a tener reuniones familiares?”
Los lectores habituales reconocerán rápidamente mi sesgo en estos temas, y eso también está bien.
Ya que estamos hablando de mis sesgos, permítanme dejar claro que mi respuesta preferida a esas preguntas es siempre cuanto antes.
Se requiere cierta madurez para empezar tareas que se han postergado lo suficiente.
Al combinar las preguntas de “Quién” y “Cuándo”, bueno, ahora entramos en el terreno del “Cómo”.
– Preguntas de “CÓMO”
Para mí, los tipos de preguntas que requieren más discernimiento son las del “Cómo”, como “¿Cómo nos aseguramos de incluir a todos?” y “¿Cómo nos aseguramos de llevar a cabo todos nuestros planes?”
Me viene a la mente la expresión “Las ideas abundan”, que tiene que ver con las simples preguntas de “Qué”.
La ejecución y la implementación son la clave para que cualquier idea funcione, y ahí es donde se necesitan personas con discernimiento.
Un “buen sentido del juicio” requiere mucha madurez y sabiduría en torno a todas las preguntas de “Quién”, “Cuándo” y “Cómo” que forman parte de lograr que las cosas se hagan.
¿En el discernimiento de quién está confiando?
Si usted es líder de una empresa familiar y espera que su familia y su empresa tengan éxito a largo plazo, encontrar personas con un alto nivel de discernimiento debería ser una prioridad.
