Todo se reduce a la implementación
En junio, en Skills vs. Knowledge in Family Enterprises, (Habilidades frente a conocimientos en las empresas familiares), vimos que saber lo que se debería hacer está bien, pero que si no sabe cómo asegurarse de que suceda, es muy probable que se pierda la mayoría de los beneficios.
Desde entonces, descubrí más formas de transmitir esta idea, así como algunos otros temas relacionados.
Decidí ver estos escenarios como una cuestión de “seguimiento”, porque con demasiada frecuencia se hace mucho trabajo excelente para identificar lo que podría ser útil para una familia, pero lo bueno nunca sucede porque las cosas se desmoronan en algún punto del camino.
¡Solo desarrollemos una vacuna!
La analogía más obvia que salta a la vista es la idea de que una vacuna puede lograr mucho en cuanto a erradicar una enfermedad, como lo demuestran muchos ejemplos a lo largo de la historia.
Por desgracia, nuestra realidad actual demuestra lo que pasa cuando hay una vacuna, pero no suficientes personas dan el paso y se ponen la vacuna en el brazo para lograr el efecto deseado.
No profundizaré aquí en todas las razones, porque no es mi especialidad, pero creo que lo he expresado de una forma que explica que una vacuna sin suficientes vacunaciones no nos lleva del todo a donde quisiéramos estar.
Reuniones familiares, suena bien…
En mi trabajo con las familias, en realidad es relativamente fácil para muchos de los miembros de la familia entender la importancia del concepto de tener reuniones familiares, para que todos puedan reunirse a conversar juntos sobre asuntos importantes del futuro.
Por desgracia, que “capten” el concepto es la parte fácil.
Mi papá tuvo una idea similar allá por 1985, cuando convocó a una reunión familiar con sus tres hijos y un yerno.
Fue principalmente una comunicación en un solo sentido, no un diálogo de ningún tipo, sin ninguna facilitación externa y, lo peor de todo, sin seguimiento.
Como resultado, nuestra siguiente reunión familiar no ocurrió sino hasta 2006, y fue desencadenada por su diagnóstico de cáncer.
Esperar 21 años entre reuniones familiares es “subóptimo”, como se podrá imaginar.
Tener las habilidades para hacerlo realidad
Volvemos a la idea de las habilidades frente a los conocimientos. Muchos saben lo que debería suceder, pero no todos tienen las habilidades para hacerlo realidad.
Se necesita contar con personas que se sientan cómodas con las tareas involucradas, porque son ellas las que marcan la diferencia en el resultado.
Algunos profesionales que trabajan con familias se dan cuenta de que pueden aportar valor a estos clientes familiares, y logran convencer a los líderes de la familia de que les permitan ayudar facilitando una reunión, ya que es bueno tener ahí a alguien de fuera de la familia.
Eso está bien en apariencia, pero sé que no soy la única persona que hace este trabajo que ha recibido una llamada de algún asesor bien intencionado que va camino a facilitar su primera reunión familiar, suplicando: “¿Qué preguntas debo hacer?”.
Si tan solo fuera tan sencillo como tener esa “lista secreta de preguntas”.
Aprender a nadar con un libro
Tengo un nuevo ejemplo favorito para ilustrar esto, que ahora me encanta compartir.
Pero antes quiero retomar otra versión que me gusta usar cuando hablo de aprender la Teoría de Sistemas Familiares de Bowen (BFST), que fue el tema de mi libro de 2019, Interdependent Wealth.
Aprender la BFST solo leyendo un libro realmente no es posible; hay que trabajar en ello de verdad, haciendo su propio trabajo personal sobre sí mismo, examinando su propio lugar en su familia de origen, para empezar.
Cuando explico esta idea, normalmente recurro a la analogía de la natación: si usted lee todos los libros sobre cómo nadar, pero nunca se ha metido al agua, y luego lo llevo en un bote al medio de un lago y lo tiro por la borda, ese “aprendizaje de libro” quizá solo tenga un valor limitado.
Bueno, ahora tengo mi ejemplo de la vaca para el concepto de habilidades frente a conocimientos.
¿Quiere leche? (Necesita una vaca)
Digamos que le gusta la leche o la crema en su café, pero no hay. Pero de pronto ve una vaca en aquel campo.
Bueno, usted sabe que la leche viene de las vacas, así que debería estar bien.
Excepto que…
No todos pueden acercarse a la vaca con seguridad y salir con la leche.
Se necesita más que una lista de preguntas.
Hay que saber ordeñar la vaca.
