Cualidades
La semana pasada analizamos los tipos de servicios que un multi-family office puede ofrecer a las familias que tienen un patrimonio significativo y las complejidades que inevitablemente acompañan a ese patrimonio.
Esta semana veremos las cualidades de las personas que suelen trabajar en un multi-family office, e intentaremos contrastarlas con las de quienes se ganan la vida en funciones más tradicionales dentro de la industria de gestión patrimonial.
Empecemos con un grupo de adjetivos que deberían aplicarse a cualquier persona que usted contrataría para casi cualquier tarea: receptiva, confiable, honesta y aguda. Esto es bastante básico, y cualquiera a quien le falte alguna de estas cualidades no durará mucho en este ni en ningún otro campo.
Ahora agregaremos colaborativa, leal, comprensiva y proactiva. Estas cualidades forman parte del tipo de relación que la familia debería buscar, que a menudo requiere un nivel más profundo de trabajo conjunto, y de la actitud que esperaría de sus asesores.
Una familia que esté considerando trabajar con un multi-family office también debería prestar atención a lo siguiente: transparencia, integridad, criterio y empatía. Los profesionales con quienes usted quiere tratar al cuidar el patrimonio de su familia necesitan tener todos estos atributos para tener éxito y brindar el tipo de servicio que se requiere a este nivel.
Muchas de las cualidades que he enumerado hasta ahora podrían considerarse obviedades con las que nadie está en desacuerdo, pero creo que siguen siendo consideraciones importantes. Pero ahora vamos a subir un nivel y ver aspectos que se vuelven realmente importantes en un contexto de patrimonio familiar, y áreas en las que los gestores patrimoniales tradicionales pueden quedarse cortos.
Saber lo que quiere el jefe de la familia sin que se lo digan (leerle la mente) es algo que he escuchado mencionar algunas veces. Actuar como parte de la familia aun sin tener parentesco, anteponer las necesidades del cliente a las propias y adelantarse a él al pensar en los asuntos multigeneracionales también son el tipo de atributos que hay que buscar.
El último grupo de cualidades que quiero mencionar forma parte de los altos estándares de ética y profesionalismo que las personas deberían buscar. La independencia de pensamiento y tratar el patrimonio familiar de la misma manera en que tratarían el suyo propio también deberían formar parte del panorama.
Los profesionales de family office más exitosos valoran el proceso por encima de cualquier producto, y el servicio por encima de cualquier venta.
Creo que los dueños de patrimonio se deben a sí mismos y a sus familias que su patrimonio familiar sea tratado de manera integral, por asesores objetivos que se tomen el tiempo y hagan el esfuerzo de conocerlos a ellos y a sus familias.
Si cuenta a su lado con asesores que tienen todas las cualidades que hemos visto en este blog, puede considerar que va por buen camino para atender las necesidades patrimoniales de su familia durante muchos años.