A veces la palabra adecuada para algo no existe, así que tenemos que inventarla. Bueno, en realidad no tenemos que hacerlo, pero puede ser un ejercicio útil.
En la radio deportiva la semana pasada, un comentarista hablaba de cierto portero de hockey y de cómo sus actuaciones tranquilas habían ayudado a su equipo a comenzar bien la temporada. Justo después de pronunciar la palabra “calma”, pasó a comentar que el equipo jugaba con bastante “confianza” con él en la portería.
Fue entonces cuando la “palabra” calmfidence (calma y confianza, o “calmfianza”) se me ocurrió, y además encajaba muy bien con parte del trabajo personal que sigo haciendo para llegar a ser un asesor aún mejor para las familias con un legado.
(Cuando busqué “calmfidence” en Google, descubrí que, aunque sin duda todavía no es muy popular ni muy conocida, no soy el primero en usarla. Si usted también decide buscarla, salude a Juneous de mi parte).
La teoría de los sistemas familiares de Bowen
Volvamos a la idea de la calma como ingrediente clave para ayudar a una familia. Ya estoy en mi tercer año de estudio de la teoría de los sistemas familiares de Bowen (Bowen Family Systems Theory, BFST), y ha sido, por decir lo menos, muy revelador.
Ya me propuse escribir un libro sobre la teoría de Bowen aplicada a la empresa familiar y al patrimonio, porque todavía no he encontrado el libro que esperaba encontrar cuando me interesé por primera vez en la BFST.
Ese libro sigue en mis planes, pero en el mejor de los casos faltan un par de años.
Como cualquier seguidor “aficionado” de Bowen puede decirle, la BFST tiene ocho conceptos y, como algunos de ellos seguramente señalarán, estar “tranquilo” no es uno de ellos.
Entonces, ¿adónde quiero llegar con esto? Me alegra que lo pregunte.
Ansiedad frente a calma
Uno de los temas predominantes de los que Bowen habló a lo largo de los ocho conceptos es la ansiedad.
Cuando Bowen hablaba de la “diferenciación del yo”, que hoy podríamos llamar más sencillamente “madurez emocional”, señalaba con frecuencia que quienes están más diferenciados (es decir, son más maduros) pueden funcionar bien, y de hecho lo hacen, incluso en momentos de ansiedad.
Quienes tienen niveles más bajos de diferenciación o madurez verán afectado su funcionamiento cotidiano en momentos de mucha ansiedad.
Cualquiera que forme parte de una familia empresaria reconocerá sin duda que las conversaciones familiares pueden ser momentos de ansiedad, y que a menudo están lejos de ser tranquilas.
Traiga a alguien de afuera
Los asesores les insisten a todas las familias dispuestas a escuchar que es importante tener a una persona externa en la mesa para ayudarles con estas conversaciones, sobre todo cuando hay temas importantes como la sucesión en la agenda.
La mayoría de las familias prefieren mantener las cosas en privado, sin querer ventilar sus asuntos ante un extraño, y además a menudo suponen que son las únicas que atraviesan su situación familiar difícil en particular.
También reconocen que un asesor que sugiere traer a alguien de afuera está barriendo para casa, ya sabe, como el peluquero que insinúa que su cabello está un poco largo.
Traiga algo de “calmfianza”
Así que aquí es donde quiero volver a la calmfidence.
Cuando alguien ajeno a su familia entra en escena, hay dos maneras de evaluar rápidamente si en última instancia será útil para la familia. Lo adivinó: la “calma” y la “confianza”.
Este recurso externo debe aportar una presencia tranquila, sin importar cuánta ansiedad haya en la sala, ya sea que esa ansiedad esté realmente sobre la mesa o escondida detrás de un elefante en algún lugar.
Después de un par de reuniones con el asesor o consultor, la familia (o al menos una parte importante de ella) comenzará a sentirse mucho más segura de estar en el camino correcto.
Pero ¿y si no transmite calma y la familia NO se siente con más confianza?, se preguntará. Sencillo. ¡Busque a otra persona!
Demasiado importante para ignorarlo
Probablemente haya escuchado que “la mayor inversión que la mayoría de las personas hacen en su vida es comprar una casa”.
Sin embargo, las familias que tienen una empresa, un patrimonio y un legado que transmitir no son “la mayoría de las personas”, y este es el mayor desafío que enfrentarán.
La transferencia patrimonial entre generaciones no es fácil, y lograr que toda la familia se comprometa es la parte más difícil.
Encuentre a alguien que le dé la CALMFIANZA necesaria para hacerlo bien. Siga buscando hasta encontrarlo.
