Otra conferencia inspiradora
Mi conferencia favorita del año acaba de terminar y, una vez más, no me decepcionó.
Por supuesto, habría sido mucho mejor si hubiéramos podido reunirnos en persona, pero realmente aprovechamos al máximo el formato virtual, en gran parte gracias al maravilloso espíritu de colaboración y de compartir que todos aportaron en abundancia.
El Purposeful Planning Institute, también conocido como mi “tribu”, lleva más de una década celebrando su Rendez-Vous anual, aunque las ediciones de 2020 y 2021 se convirtieron en un “RendeZoom”.
Asistí por primera vez en 2014 y me prometí no perdérmelo nunca, y hoy lo siento con más fuerza que nunca.
Ahora vayamos a la historia de la capa.
Una conferencia inaugural que perdura hasta el final
Siempre saco muchísimo provecho de las sesiones en grupos pequeños, muy interactivas, porque siempre hay cosas que aprender de colegas que comparten las formas en que trabajan con las familias.
También hay conferencias magistrales en plenaria, por supuesto, y para mí todas forman parte de un gran paquete, pero rara vez son lo más destacado de las conferencias a las que asisto.
Pues bien, “rara vez” no es lo mismo que nunca, y la presentación inaugural del Dr. James Pawelski fue la excepción.
La metáfora de la capa roja y la capa verde que compartió se me quedó grabada hasta el final de la conferencia, y la mencioné una y otra vez en las muchas sesiones en grupos pequeños que siguieron.
Hay demasiadas capas rojas por ahí
El tema del RendeZoom de este año fue “Courageous Resilience” (resiliencia valiente), y Pawelski es director de Educación del Positive Psychology Center de la Universidad de Pensilvania.
Probablemente no necesito explicar la relevancia que tiene la psicología positiva para la resiliencia, ni por qué se eligió la resiliencia como tema de una conferencia para quienes trabajan para ayudar a las familias a florecer, dado que seguimos teniendo restricciones en nuestra forma de vivir.
La metáfora de Pawelski se centraba en la actitud predominante que cada uno de nosotros aporta a su trabajo. La capa roja es la que prefieren quienes se concentran en evitar que sucedan cosas malas. La capa verde la usan quienes prefieren trabajar para asegurarse de que sucedan cosas buenas.
Cuando uno piensa en las personas que las familias con legado contratan para que les ayuden a transferir todo su patrimonio a la nueva generación, demasiadas de ellas usan capa roja.
Yo uso una verde.
¿Qué tal una capa de dos caras?
Pawelski señaló después que él prefería una capa de dos caras, o “reversible”, roja por un lado y verde por el otro. Ingenioso.
Me gustó mucho la idea, y luego me la probé y sentí que no me quedaba.
Verá, como muchas de las otras personas que tratan con las familias con las que me gusta trabajar ya usan la capa roja, no siento que la reversible sea para mí, ya que casi sentiría que estoy esforzándome demasiado por encajar.
Incluso podría verme tentado a usarla con el lado rojo hacia afuera para que me aceptaran, y luego volver en secreto a casa a pavonearme por mi vecindario mostrando mi verdadero color, el verde.
Las relaciones de adulto a adulto son la clave
Cuando uno va al fondo de lo que se necesita para transferir el patrimonio de una familia de una generación a la siguiente, gran parte se reduce a fomentar relaciones adecuadas de adulto a adulto entre las generaciones.
Demasiados expertos de capa roja se concentran en crear formas de impedir que la nueva generación “eche a perder” el patrimonio, y muchos padres temen que su patrimonio “eche a perder” a sus hijos.
Como alguien me señaló durante la conferencia, el término “hijos adultos” es un oxímoron; o son adultos o son niños.
Cuando los trata como personas capaces, se pone su capa verde y trabaja con ellos para que sucedan cosas buenas, normalmente obtendrá resultados mucho mejores.
Volver a llenar mi jarra
Durante nuestros 3 días juntos, les comenté a muchos colegas que me encanta el Rendez-Vous porque me permite volver a llenar mi jarra.
Durante 51 semanas al año, vierto todo lo que comparto en demasiadas personas que todavía no lo entienden.
Y luego paso unos días con mi tribu del PPI y la vuelvo a llenar hasta desbordarla.
Gracias de nuevo a todos los que trabajaron para hacerlo posible; nos vemos en Denver en julio de 2022.
