El orden es muy importante
Esta semana veremos algunas ideas un poco distintas de las que he compartido últimamente, así que acompáñenme mientras improviso un poco, aunque tratando de mantener los pies en la tierra.
Como a veces sucede aquí, hay una especie de historia enrevesada sobre cómo llegué a esto, y me alegra mucho tener un lugar para compartir estas reflexiones con otras personas que aprecian mis escritos.
Contrastar un par de palabras que muestran ciertas similitudes no es nada nuevo aquí (vea On Observing and Absorbing in Enterprising Families y SFTU Versus STFU), por citar un par de ejemplos.
Esta semana vamos a desmenuzar “striving” y “thriving” (esforzarse y prosperar) para ver qué podemos aprender.
Mi primera conclusión, que adelanto en el título, es que hacerlos en el orden correcto es clave.
Una segunda lección tiene que ver con que los miembros de la familia de distintas generaciones probablemente deberían vivirlos en momentos diferentes.
¿Qué significa esforzarse?
Empecemos por ver el significado del verbo “esforzarse” (to strive).
Estos son algunos resultados de Google que me gustan:
- hacer grandes esfuerzos para lograr u obtener algo
- luchar o pelear con vigor.
Me gustan porque las palabras “esfuerzo”, “obtener” y “luchar” realmente resuenan conmigo cuando pienso en esforzarse.
Siento que todas tienen que ver con lo que uno pone en algo.
¿Qué significa prosperar?
Ahora pasemos al verbo “prosperar” (to thrive).
Esto es parte de lo que arroja Google:
- crecer o desarrollarse bien o con vigor.
- prosperar; florecer.
Ahora, cuando miro palabras como “crecer”, “desarrollarse” y “prosperar”, lo que veo son los resultados de esos mismos esfuerzos que uno ha “puesto”.
Este ejercicio ya ha dado frutos para mí, pues el ángulo de “lo que se pone frente al resultado de lo que se pone” es una ganancia inesperada.
Ahora déjenme llegar a la historia enrevesada para plantear el panorama general para las familias emprendedoras.
Empezar con un fin en mente
Con un saludo a Stephen Covey, empecemos con un fin en mente, que es justamente como este tema llegó a mis manos en primer lugar.
Estaba en una llamada de Zoom en la que una ejecutiva recién jubilada hablaba de su salida del destacado rol que ocupaba en su organización, y sonreía mientras contaba cómo le estaba yendo.
“Siento que estoy prosperando sin esforzarme”, nos contó.
Anoté rápidamente esas palabras, convencido de que ese sería el tema de la entrada del blog.
Últimamente no dejo de oír que todos en mi campo hablan de preparar a la generación emergente de la familia, mientras que a la generación mayor, la “NowGen”, de quien se espera que se retire, no se le toma suficientemente en cuenta.
“Voy a escribir sobre lo importante que es encontrarles oportunidades para prosperar sin esforzarse”, fue mi idea.
Bueno, no tan rápido.
¿Dónde más se aplica esto? (¡En todas partes!)
Mientras consideraba que, después de haberse esforzado durante tantos años a lo largo de la carrera, más adelante sería bueno simplemente prosperar gracias a todo el arduo trabajo ya realizado, pensé entonces en la entrada, en contraposición a la salida.
Imagine mi “momento ajá” cuando me di cuenta de que a veces, sobre todo en las familias muy exitosas, la generación emergente llega y ya está prosperando gracias al éxito de la familia, mientras que a muchos de ellos no se les ha exigido esforzarse por sí mismos.
Prosperar sin haberse esforzado parece algo desconectado.
Si sabe algo sobre los desafíos que enfrentan estas familias, reconocerá al instante lo relevante que puede ser esto.
Toparse con una verdad fundamental
El éxito significa más cuando está conectado con las propias luchas para alcanzarlo.
Esto me recordó una de mis frases favoritas de Zig Ziglar sobre trabajar duro al principio de la carrera:
Si, al principio, hace: lo que se supone que debe hacer
cuando se supone que debe hacerlo,
Más adelante podrá hacer: lo que usted quiera hacer
cuando usted quiera hacerlo.
En una empresa familiar, hay un tiempo para esforzarse, que con suerte lleva a prosperar. Luego puede haber muchos años de esforzarse y prosperar al mismo tiempo.
Con el tiempo, los líderes se convierten en mayores y pueden seguir prosperando, pero sin necesariamente tener que esforzarse tanto como antes.
Después de todo, hay familiares más jóvenes que están ahí para eso y que, presumiblemente, han sido bien preparados para ello.
