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Es mejor prepararse para el largo plazo
Esta semana volvemos al mundo de las metáforas, que es terreno conocido para mí y para mis lectores habituales.
La inspiración para este artículo viene de una llamada reciente con mi grupo de colegas, en la que uno de ellos acababa de regresar de un viaje al campamento base del monte Everest.
La facilitadora de la llamada dijo que tenía muchas ganas de escuchar sobre su viaje, y él la corrigió rápidamente diciendo que no había sido un viaje, sino una expedición.
La siguiente voz en la llamada fue la mía, agradeciéndole la metáfora que yo convertiría en un artículo del blog sobre gobernanza familiar, y aquí estamos.
Un recorrido guiado de gobernanza familiar
Cada semana, en este espacio, analizamos los desafíos que enfrentan las familias mientras se preparan para traspasar su “empresa” de una generación a la siguiente.
Observe que la palabra “empresa” en esa oración es una forma abreviada de decir “empresa(s) o patrimonio o bienes” que la familia posee en conjunto.
Como alguien que disfruta trabajar como guía de estas familias en su recorrido de gobernanza, he visto de primera mano cuánto puede convertirse este trabajo en una expedición, algo mucho más complejo que un simple “viaje”.
En algunas ocasiones he escrito sobre este trabajo como una especie de travesía, así como sobre el hecho de que mi trabajo termina pareciéndose un poco al de un guía turístico.
Vea: Progressing Up the Family Governance Mountain y Going Far? Go Together. También he mencionado el aspecto del guía en Choosing your FamBiz Tour Guide.
¿En qué nos estamos metiendo exactamente?
Otro aspecto importante a considerar al pensar en este tema es que la mayoría de las familias que se embarcan en este trabajo lo hacen sin entender bien lo complejo que puede llegar a ser.
Así que, aunque el asesor o facilitador reconozca que puede convertirse en una expedición en toda regla, a veces es mejor proponerles un viaje más sencillo, para no asustarlos.
Por supuesto, al principio, ni siquiera quien guía a la familia conoce realmente el alcance y la amplitud del trabajo que nos espera a todos, pero como hemos vivido otras versiones del recorrido con otras familias en el pasado, al menos tenemos una idea de cómo podría ser.
Si una familia solo está preparada para un viaje, lo mejor es que haya contratado a un guía que también tenga experiencia en expediciones, que pueda ayudar a la familia a subir de nivel y apoyarla a lo largo del camino.
Mucho más que un día en la playa
Veamos esta metáfora con la ayuda de mi buen amigo el Sr. Google, para ver cómo puede aclarar los contrastes entre un viaje y una expedición.
La definición de “viaje” (trip) es: acción de ir a un lugar y regresar; un trayecto o excursión, especialmente por placer.
Para “expedición” obtenemos: un viaje o travesía que emprende un grupo de personas con un propósito particular, especialmente el de la exploración, la investigación científica o la guerra.
Tengo que admitir que esa última parte sobre la “guerra” me desconcertó un poco, aunque sin duda enfatiza el grado de dificultad o peligro que implica una expedición frente a un viaje.
Un viaje en grupo con un propósito y algo de exploración
Veamos algunas de las palabras que resuenan cuando pensamos en el mundo de las familias que se preparan para la transición de una generación a la siguiente.
Sin duda, todo gira en torno al grupo, y no a un individuo.
Efectivamente hay un propósito particular, aunque puedo asegurarle que rara vez está completamente claro para todos los miembros de la familia, sobre todo al principio.
Nunca se insistirá lo suficiente en la importancia de asegurarse de que el propósito esté claro para todos.
Me encanta la parte de la exploración, porque, cuando se hace bien, los miembros de la familia tienen mucho que explorar unos de otros mientras desarrollan su capacidad de trabajar juntos e integran el patrimonio familiar en su vida futura.
Discernir los siguientes pasos de la expedición
Las familias y cada uno de sus miembros avanzan a velocidades distintas, así que los facilitadores que las guían deben tratar continuamente de evaluar qué pueden manejar a continuación.
También es muy difícil planificar con demasiada anticipación, porque nunca se sabe qué va a surgir después.
A medida que deciden qué valores les son más preciados, eso influirá en cómo ven su visión y su misión.
Todas estas partes están entrelazadas y requieren flexibilidad y mucha repetición para que todos se mantengan a salvo durante el recorrido.
Elija a su guía con sabiduría.


