Cuando empiezo a toparme con distintas versiones del mismo mensaje en distintos lugares, sé que tengo un tema atractivo para el blog. Voy a compartir algunos ejemplos de lo que me tiene pensando en esto actualmente, antes de intentar enmarcar el tema desde la perspectiva de la empresa familiar.
Hace un tiempo, escuché a alguien explicar que antes de poder “llenarse” de cosas buenas y nuevas (por ejemplo: hábitos, ideas, energía positiva…), primero hay que “vaciarse” de cosas malas y viejas, para hacer espacio, porque de lo contrario las cosas nuevas que se desean no tendrían cabida. Quizás había una analogía visual con una jarra de agua.
Esta idea me parece intrínsecamente lógica, pero tal vez más ahora que pasé los 50, con el cabello canoso y, ojalá, cierta sabiduría bien ganada. De más joven, tendía a creer siempre que “más es mejor”.
También me recordó algo que conocí hace un par de años mientras realizaba un proceso de desarrollo profesional y personal, en un par de programas de coaching.
Durante uno de los cursos de coaching de 3 días de CTI, hubo un ejercicio en el que teníamos que pensar en una cosa a la que nos comprometíamos a “decirle que no” y otra a la que nos comprometíamos a “decirle que sí”.
La idea de dejar un hábito y reemplazarlo por otro no es nueva en absoluto, pero esta era otra forma de expresarla.
Meses después, tomé un programa de certificación de entrenadores de deportes de equipo, más específicamente de curling juvenil, en el que una vez más se les preguntó a los participantes: “¿qué necesita DEJAR de hacer?” y “¿qué necesita EMPEZAR a hacer?” al entrenar a su equipo.
Estos tres ejemplos tienen más similitudes que diferencias y, aunque no son “verdades absolutas”, ya que sin duda se les pueden encontrar excepciones, sí ofrecen algunas ideas útiles, suponiendo que su vida no sea ya perfecta y que haya algún margen de mejora en alguna parte.
Pensemos en algunas situaciones de empresa familiar en las que esto podría aplicarse.
Lo más sencillo para mí es empezar echando un vistazo a mi librero, donde hay varios ejemplares del libro SHIFT your Family Business. El subtítulo del libro es “Deje de trabajar EN su EMPRESA familiar, Empiece a trabajar EN su FAMILIA empresaria”.
Es mi libro favorito, porque yo lo escribí, y solía explicar que el subtítulo pone de relieve dos preguntas distintas: 1, el trabajar “EN” su empresa frente a trabajar “SOBRE” ella, y 2, la vieja cuestión de “empresa familiar” frente a “familia empresaria”, que pregunta cuál de las dos entidades es más importante.
Pero al escribir este blog, acabo de descubrir que efectivamente se destaca un tercer elemento: el de “dejar” una actividad para poder “empezar” otra.
Siempre trato de apreciar la casualidad afortunada cuando me golpea en la cara de esta manera, aunque una parte de mí se pregunta por qué nunca me había percatado de esto antes. Parece que la idea de “dejar esto” antes de “empezar aquello” me ha acompañado por más tiempo del que creía.
Permítame sugerir algunas áreas en las que algunas familias empresarias que he conocido y con las que he trabajado podrían buscar aplicar esta lección:
- Deje de exigir que otros miembros de la familia cambien; empiece a hacer usted mismo cambios positivos, para dar el ejemplo del comportamiento deseado.
- Deje de culpar a otros por cosas que sucedieron en el pasado; empiece a liderar un esfuerzo positivo y colaborativo para mejorar las cosas en el futuro.
- Deje de hacer todo el trabajo usted mismo mientras se lamenta por la falta de ayuda calificada; empiece a capacitar a las personas que están por debajo de usted y a delegarles tareas.
- Deje de suponer que entiende el punto de vista de todos los demás; empiece a preguntarles su opinión (y luego ESCUCHE lo que dicen)
- Deje de hacer las mismas cosas una y otra vez esperando un resultado diferente; empiece a mirar las cosas “fuera de la caja”, teniendo por fin algunas de las conversaciones que ha estado evitando. (Usted SABE cuáles son).
La mayoría de estos son conceptos muy simples, pero eso no los hace fáciles de llevar a cabo. No dude en compartir conmigo sus comentarios o preguntas en sl@stevelegler.com.