El viejo MacDonald tenía gobernanza familiar (E-I-E-I-O)
Durante las últimas dos semanas estuve en la cabaña tratando de relajarme y desconectarme un poco.
Una mañana me desperté temprano y, para cuando me levanté a encender la cafetera, el esqueleto de esta publicación del blog ya estaba listo.
Si alguna vez se ha preguntado: “¿qué clase de persona se despierta pensando en la gobernanza familiar estando de vacaciones?”, ahora ya tiene su respuesta.
Gracias a la feliz coincidencia de la primera letra de los adjetivos con los que había estado soñando, nació este blog del “viejo MacDonald”.
Sin más preámbulos, aquí está mi “E-I-E-I-O” de la gobernanza familiar.
Igualitaria
La gobernanza familiar debe ser igualitaria por naturaleza.
La gobernanza familiar no es lo mismo que la gobernanza empresarial. Una empresa debe ser una meritocracia, donde los derechos y las obligaciones de cada persona se derivan de su lugar en la jerarquía.
En una familia, el simple hecho de haber nacido en ella le da a uno un lugar en la mesa, y el lugar de cada uno es más o menos igual al de todos los demás.
Así que en el “círculo familiar”, la gobernanza tiene que ser mucho más “igualitaria”.
Intencional
La gobernanza familiar tiene que ser intencional.
Cuando uso la palabra “intencional”, me refiero a la idea de que no sucede por sí sola. Hay que trabajar en ella.
La mayoría de las familias no “hacen gobernanza” porque no lo necesitan.
Sin embargo, si su familia tiene suficientes activos que se espera que sobrevivan a la generación que actualmente está al mando, y que sigan siendo propiedad de un grupo de miembros de la familia en la siguiente generación, entonces usted NECESITA absolutamente una gobernanza familiar
Y también debe darse cuenta de que tiene que ser intencional, así que tendrá que trabajar en ella.
Evolutiva
La gobernanza familiar tiene que evolucionar.
Puede que este no sea el mejor momento de la historia para hacer referencia a la política estadounidense, pero lo haré de todos modos.
Los “padres fundadores” redactaron su constitución, que ha servido como base de su gobernanza durante más de dos siglos.
Pero mientras tanto, quienes han gobernado el país la han enmendado un par de docenas de veces.
Lo que quiero decir es que la gobernanza debe evolucionar naturalmente con el tiempo. No espere poder resolverlo todo en el primer intento.
“Empiece donde está, use lo que tiene, haga lo que pueda”. Y luego siga avanzando.
Incremental
La gobernanza familiar debe ser incremental.
Por lo general, no debería evolucionar a grandes saltos. Poco a poco casi siempre será mejor.
Una familia está compuesta por diversos miembros (con un “cuac cuac” aquí y un “mu mu” allá), y solo se puede ir tan rápido como el miembro más lento.
Quienes quieren ir más rápido a menudo se lamentarán de los que lo frenan todo, pero estos también ayudarán a que la familia no actúe con demasiada prisa.
“Our Own” (la nuestra)
La familia tiene que APROPIARSE de su gobernanza.
La gobernanza que cualquier familia establezca será única para esa familia.
Tiene que ser creada “por la familia, para la familia” si se quiere que sea útil.
Solo creando su propia gobernanza la familia “se apropiará” de ella.
No puede comprarla “ya hecha” en ninguna parte.
Y en esa granja tenía unos…
Como hay tantas criaturas en la granja, el viejo MacDonald tiene que proceder de manera muy reflexiva y cuidadosa.
Sería prudente que recurriera a alguien externo, de preferencia una persona con experiencia y formación, para facilitar el desarrollo de la gobernanza de la familia.
Cuando dije “por la familia, para la familia”, observe que nunca dije “por sí misma”; de hecho, la mayoría no llegará muy lejos sin una perspectiva externa.
La intencionalidad del “proyecto”
De hecho, la persona externa a la que se recurre también debería actuar como “gerente de proyecto”, y gran parte de su función es mantener las cosas en curso y avanzando.
La gobernanza familiar no es algo natural, y hay que cultivarla a lo largo del camino.
Si su familia tiene la intención de seguir siendo propietaria de activos en conjunto con éxito hasta la siguiente generación o las siguientes, no puede ignorar la gobernanza familiar.
Hay toda clase de animales diferentes en una familia, y si quiere que todos canten juntos, tendrá que trabajar en ello.
